Meditando el silencio

Meditando el silencio

Dejar de intentar controlar y permitir que todo sea tal y como es.

Cuando te abres a la meditación te abres a la posibilidad de ver lo que siempre ha estado aquí. Descubres una mirada sincera, amable y honesta. Reconectarnos con nuestra esencia, con esa parte nuestra que no es transitoria, nos aporta un ancla desde el cual vivir la vida en plenitud. Podría enumerar muchísimos de los beneficios que la práctica meditativa regular nos aporta pero en realidad todo se podría resumir en: mejor salud, mayor estabilidad emocional, claridad mental y satisfacción ante la vida. En definitiva, ser más felices y vivir más plenos.

Pero leer, informarnos, ver videos o hacer algún amago anecdótico, no es realmente sumergirse en la práctica meditativa. Es como si nos dedicáramos a leer libros de cocina, aprenderíamos de pepinos, de salsas, de cereales… pero no sabríamos a que saben las mezclas, no nos nutriríamos de los ingredientes.

La meditación es el estado natural del ser humano. De este estado de conexión salimos constantemente por una simple razón, nos distraemos. Necesitamos practicar para recordar el camino, para que un sendero casi borrado por las zarzas que atraviesa bosque,  se convierta en un camino que podríamos recorrer con los ojos cerrados. A lo largo de la historia muchísimas tradiciones, religiones y movimientos psicológicos han practicado la meditación de una u otra manera, quizá por caminos y objetivos en apariencia diferentes pero con algo en común, el silencio, el encuentro con la esencia.

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Material gratuito descargable:

Conectando con nuestro centro. Relajación guiada gravada en clase. 9 min. Siéntate cómodamente y respira…

Relajación mental profunda. Relajación guiada gravada en clase. 17 min. Túmbate cómodamente y respira…